La Farmacia Conde Lumiares es una farmacia de altura: la eliminación
del falso techo ha permitido pasar de dos a cinco metros, dando rienda suelta
a la imaginación creadora del arquitecto de MOBIL M. Sólo
así ha sido posible el diseño de los 256 tubos que penden
de las aperturas del techo y que son, sin duda, el rasgo más excepcional
de este proyecto de interiorismo. El escaparate se ha convertido
en una verdadera ventana al exterior: formado por una sola pieza de vidrio
de la altura máxima del local, permite una visión total de
la farmacia desde el exterior.